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Justicia y Paz

RESPONSABILIDAD CORPORATIVA

El retorno de la inversión ya no se mide a partir de un número de fondo que refleja la ganancia financiera. La nueva “moneda” es una que impone una comunidad mundial más equitativa y sostenible.

Hoy en día, uno de cada cuatro dólares bajo gestión profesional en los Estados Unidos (12 billones de dólares) se invierte según el Foro para la Inversión Sostenible y Responsable (US SIF).

Como maristas, ejercemos una administración juiciosa sobre los recursos financieros que se nos confían para nuestros compromisos con nuestras misiones.

Como maristas, estamos enfocados...

Buscamos activamente la colaboración con otras congregaciones religiosas y utilizamos nuestras inversiones para ayudar a mantener a las corporaciones sensibles a los temas de equidad, seguridad económica y estabilidad para los empleados, buena ciudadanía corporativa y más.

El extracto de la Carta Encíclica de junio de 2009 del Papa Benedicto XVI (Capítulo 3, Párrafo 40) define bien nuestro llamado a la Responsabilidad Corporativa.

“Debe recordarse que el mercado no existe en estado puro. Está conformado por las configuraciones culturales que definen y le dan dirección "(Papa Benedicto XVI, San Pedro, junio de 2009).

Oración de la administración

(Fuente: Catholic.org)

Señor Todopoderoso y siempre fiel, reconociendo con gratitud Tu misericordia y admitiendo humildemente nuestra necesidad, prometemos nuestra confianza en Ti y en los demás.

Llenos de deseo, respondemos a Vuestro llamado al discipulado dando forma a nuestra vida a imitación de Cristo.

Profesamos que la llamada requiere que seamos mayordomos de Sus dones.

Como mayordomos, recibimos Sus dones con gratitud, los apreciamos y los tendemos de manera responsable, los compartimos en la práctica y el amor con los demás, y los devolvemos con aumento al Señor.

Nos comprometemos a nuestra formación continua como mayordomos y a nuestra responsabilidad de llamar a los demás a ese mismo esfuerzo.

Dios Todopoderoso y siempre fiel, es nuestra ferviente esperanza y oración que Tú que has comenzado esta buena obra en nosotros la lleve a la plenitud en Jesucristo, nuestro Señor.

Amén