




























Nosotros, los Sacerdotes y Hermanos Maristas, somos miembros de la Sociedad de María, una Congregación Religiosa internacional en la Iglesia Católica. Somos hombres llamados a ' ser ' como María a pensar, juzgar, sentir, y actuar igual que María en todo lo que hacemos. Los Sacerdotes y Hermanos Maristas han sido llamados por una "elección llena de gracia" en la Familia de María.
Una revista publicada tres veces al año por los Padres y Hermanos Maristas de la provincia de Estados Unidos.
La Intención de Oración de Enero del Papa León XIV
Para la oración con la Palabra de Dios
Bautismo del Señor
Maristas en Oceanía: Una misión sin fronteras
El padre Jean-Claude Colin, fundador de la Sociedad de María, estaba firmemente convencido de que la Sociedad estaba llamada “a hacer grandes cosas” y a trabajar “en cualquier rincón del mundo”. Cuando, en 1836, la Compañía de María recibió de la Santa Sede la responsabilidad de evangelizar Oceanía, Jean-Claude Colin, recién elegido Superior General, comenzó a enviar misioneros. Entre 1836 y 1849, 15 grupos abandonaron Francia para dirigirse a las misiones en Oceanía: Nueva Caledonia, Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea, Islas Fiyi, Wallis y Futuna, Tonga, Vanuatu, Samoa y Nueva Zelanda. La misión se llevó a cabo con gran convicción espiritual y coraje humano. Muchos de los misioneros maristas registraron lo que observaron, llevaron sus cuadernos de bitácora, contaron cómo fueron recibidos, relataron las dificultades que encontraron, registraron las obras que emprendieron.
¡Hoy la misión continúa!
Oceanía no es solo un capítulo en nuestra historia: es un testimonio viviente del valor, la fe y la dedicación de los primeros misioneros maristas. Sus pasos aún resuenan por el Pacífico, recordándonos que la misión continúa hoy. La presencia marista en Oceanía sigue siendo una expresión vital de nuestro llamado a llevar la misericordia de Cristo a todos los rincones del mundo.
(Crédito: https://maristfathers.net/oceania/)
La intención de oración de marzo del Papa Francisco
Para familias en crisis
Oremos para que las familias rotas descubran la cura de sus heridas a través del perdón, redescubriendo los dones de los demás, incluso en sus diferencias.
Todos soñamos con una familia hermosa y perfecta. Pero no existe una familia perfecta. Cada familia tiene sus propios problemas, así como sus tremendas alegrías.
Cada miembro de la familia es importante porque cada miembro es diferente a los demás, cada persona es única. Pero estas diferencias también pueden causar conflictos y heridas dolorosas.
Y la mejor medicina para sanar el dolor de una familia herida es el perdón.
Perdonar significa dar otra oportunidad. Dios hace esto con nosotros todo el tiempo. La paciencia de Dios es infinita. Él nos perdona, nos levanta, nos da un nuevo comienzo. El perdón siempre renueva a la familia, haciéndola mirar hacia adelante con esperanza.
Incluso cuando no hay posibilidad del “final feliz” que nos gustaría, la gracia de Dios nos da la fuerza para perdonar y nos da paz, porque nos libera de la tristeza y, sobre todo, del resentimiento.
View the March Prayer Intention Pope Video – una iniciativa global para difundir las intenciones mensuales del Santo Padre (Red Mundial de Oración del Papa).


