Maristas en Oceanía: Una misión sin fronteras
El padre Jean-Claude Colin, fundador de la Sociedad de María, estaba firmemente convencido de que la Sociedad estaba llamada “a hacer grandes cosas” y a trabajar “en cualquier rincón del mundo”. Cuando, en 1836, la Compañía de María recibió de la Santa Sede la responsabilidad de evangelizar Oceanía, Jean-Claude Colin, recién elegido Superior General, comenzó a enviar misioneros. Entre 1836 y 1849, 15 grupos abandonaron Francia para dirigirse a las misiones en Oceanía: Nueva Caledonia, Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea, Islas Fiyi, Wallis y Futuna, Tonga, Vanuatu, Samoa y Nueva Zelanda. La misión se llevó a cabo con gran convicción espiritual y coraje humano. Muchos de los misioneros maristas registraron lo que observaron, llevaron sus cuadernos de bitácora, contaron cómo fueron recibidos, relataron las dificultades que encontraron, registraron las obras que emprendieron.
¡Hoy la misión continúa!
Oceanía no es solo un capítulo en nuestra historia: es un testimonio viviente del valor, la fe y la dedicación de los primeros misioneros maristas. Sus pasos aún resuenan por el Pacífico, recordándonos que la misión continúa hoy. La presencia marista en Oceanía sigue siendo una expresión vital de nuestro llamado a llevar la misericordia de Cristo a todos los rincones del mundo.
(Crédito: https://maristfathers.net/oceania/)
